Piero De Benedictis falleció este miércoles a los 81 años, dejando un profundo dolor en la música popular y una huella imborrable en el club de sus amores. Fanáticos, vecinos y allegados despiden a un "banfileño de corazón" que llevó los colores del Taladro con orgullo a lo largo de toda su destacada carrera artística.
Nos dejó fìsicamente el Tano Piero
Nacido en Gallipoli, Italia, en 1945, llegó a la Argentina en 1948 y se radicó con su familia en Banfield. Su pasión por el Albiverde (como el mismo decía) comenzó desde muy chico, al punto de haber sido mascota oficial del equipo en 1951. Esa fidelidad y el amor por el club lo acompañaron durante toda su vida, convirtiéndolo en un verdadero embajador de la institución. En 2011, consolidó este lazo inquebrantable al grabar una emotiva y recordada versión del himno oficial de Banfield para el programa Fútbol para Todos.

Más allá de las tribunas, Piero atravesó una vida intensa y marcada por su fuerte compromiso social y político, lo que le valió la persecución y el exilio durante la última dictadura militar. Su versatilidad lo llevó también a actuar en varias películas, a desempeñarse como funcionario del gobierno de la provincia de Buenos Aires a fines de los 90, e incluso a ser candidato a diputado en Italia en 2017. Fiel a su esencia, se mantuvo activo trabajando en distintos proyectos musicales hasta el final de sus días.
Su legado inmortal incluye clásicos de la música popular y social que atravesaron generaciones, tales como "Mi viejo", su obra cumbre, además de éxitos de la talla de "Llegando, llegaste", "Soy pan, soy paz, soy más", "Pedro Nadie", "Si vos te vas", y canciones de fuerte protesta como "Para el pueblo lo que es del pueblo", "Fumemos un cigarrillo", "Tengo la piel cansada de la tarde", "Miedo niño" y "Juan Boliche", entre muchas otras.
Se fue un Taladro con todas las letras, un tipo que entendió como pocos la identidad de nuestro barrio. Nos queda para siempre su música y aquella frase que repetía con absoluta convicción: "El amor por el club entra en la sangre y es algo que no se puede modificar".
¡Hasta siempre, Tano querido!
El himno de Banfield:




