Sardella: “el apellido igual está manchado…”
Nota publicada en el diario deportivo OléLa alarma sonó el 6 de mayo: luego del partido ante Inter (Banfield cayó 2-0) por los octavos de final de la Libertadores, la Conmebol detectó sustancias prohibidas en los controles antidóping de Federico Sardella y Walter Erviti. A partir de allí, ambos quedaron expuestos con una carga difícil de soportar. El lunes, sin embargo, la CSF falló a favor de los futbolistas: les aplicó sólo una amonestación, pero quedaron libres de culpabilidad y aptos para jugar. De todos modos, a Sardella le sigue doliendo: "Mi familia, mis amigos y yo siempre estuvimos tranquilos porque nunca tomé nada para beneficio deportivo. Está bueno que ahora salga a la luz para los que no me conocen. El apellido igual está manchado...".
Fefi, quien tiene 22 partidos en Banfield (no marcó y su promedio Olé es de 5,34), sabe que el temblor es historia, pese a que no se olvida de lo sucedido y apunta con el dedo: "Fue un garrón, más que nada por la familia. En mi mente nunca estuvo una posible sanción, siempre confié en que iba a salir bien. Me molesta que se haya tratado mal el tema: hay periodistas que informan bien y otros que lo hacen con ganas de lastimar".
El volante, cuestionado en su momento con Erviti (ayer optó por no declarar) por el supuesto dóping, aunque ahora siente que el fútbol le da revancha con la posibilidad de ser titular debido a la lesión de Rosada: "Siempre que juegue de arranque o sólo 20 minutos, voy a tratar de responder. ¿Si Quilmes es un clásico? Ellos lo toman así. Ojalá ganemos por la gente, aunque nos vendría muy bien a nosotros".


El delantero tucumano Emilio Zelaya será intervenido quirúrgicamente en los próximos días tras confirmarse esta tarde la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha, al lesionarse durante el primer tiempo del encuentro entre Banfield y Newell's.
El último partido en el Centenario que disputaron Banfield y los "sin espuma", se jugó el domingo 19 de noviembre de 2006 por la 16° fecha del Apertura de ese año. El taladro venció con goles de él gran Darío Cvitanich, la derrota cervecera condujo al equipo al fondo de la tabla de promedios. Sobre el final del partido los insultos de la parcialidad local inundaron el estadio, al igual que en el 2001 (aquella gloriosa historia frente al tricagón), el taladro festejó y el "abuelo de la b" no se banco la derrota. Esperemos se vuelva a repetir.
Falcioni tiene que armar la ofensiva y decidir quién reemplazará a Zelaya en la delantera, al parecer Jerónimo Barrales picó en punta y sustituiría al tucumano ex Central, que no estará, al menos, en los próximos 2 partidos.

